viernes, 16 de septiembre de 2011

Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida


Devocional # 52                  16 septiembre 2011

Escribe al ángel de la iglesia en Éfeso: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro, dice esto:
Apocalipsis 2:
2  Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; 3  y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. 4  Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. 5  Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.
6  Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco.
7  El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios


Nadie puede dar la espalda en la batalla, ni negarse a ir a la guerra santa. Si queremos vencer, es forzoso pelear y proseguir luchando hasta vencer a nuestros enemigos;
de lo contrario, la promesa no es para nosotros, ya que sólo pertenece «al que venciere». Según nos dice este texto: Debemos vencer a los falsos profetas que se han introducido en el mundo y todos los males que acompañan sus enseñanzas. Debemos vencer la cobardía de nuestro corazón y la tendencia a dejar nuestro primer amor. Leamos y oigamos todo lo que el Espíritu dice a la Iglesia de Éfeso.

Por la gracia de Dios obtenemos la victoria, y ésta la lograremos ciertamente siguiendo a nuestro victorioso Capitán, Cristo, seremos admitidos en el mismo centro del paraíso de Dios,
y nos será permitido pasar por delante del querubín con su espada de fuego y llegaremos al árbol de la vida por él guardado, de cuyo fruto, simbólicamente nos lleva a pensar, que disfrutaremos de la vida eterna. De este modo escaparemos de la muerte, que fue la sentencia lanzada contra el pecado.

Esforcémonos a seguir a nuestro victorioso Capitán. Huir del conflicto significa perder los goces del nuevo y más excelente Edén. Pelear hasta vencer es andar con Dios en el Paraíso.


Bendiciones
Pbro. Gilberto Flores Elizondo
Pastor de la:
Iglesia Nacional Presbiteriana Camino Verdad y Vida

Tel: (81) 8352 6165

website: www.inpcaminoverdadyvida.org

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