jueves, 27 de septiembre de 2012

CONFIANZA EN SITUACIÓN DE ANGUSTIA


Devocional # 37      27 de septiembre 2012

Salmos 31
CONFIANZA EN SITUACIÓN DE ANGUSTIA

1 Señor, yo confío en ti; no permitas nunca que sea yo avergonzado. ¡Ponme a salvo, pues tú eres justo! 2 ¡Inclínate a escucharme! ¡Ven pronto en mi ayuda! ¡Sé tú mi roca fuerte, la fortaleza que me salve!
3 Ciertamente, tú eres mi roca y mi castillo; guíame; encamíname por causa de tu nombre. 4 Sácame de la red que me han tendido, pues tú eres mi refugio. 5 En tus manos encomiendo mi espíritu; ¡ponme a salvo, Señor, Dios de la verdad! 6 Señor, yo confío en ti, pero odio a los que adoran ídolos huecos. 7 Yo me lleno de alegría por tu misericordia, pues tú has tomado en cuenta mi aflicción y conoces las angustias de mi alma. 8 No me has puesto en manos de mi adversario; más bien, me has plantado en lugares amplios. 9 Ten misericordia de mí, Señor, porque estoy muy angustiado. Mis ojos se consumen de tristeza, lo mismo que mi alma y todo mi ser. 10 Mi vida se va consumiendo de dolor; mis años transcurren en medio de suspiros. La maldad acaba con mis fuerzas, y hasta mis huesos se van debilitando.
11 Todos mis enemigos se burlan de mí, y más aún mis vecinos; ¡soy el hazmerreír de mis conocidos! Los que me ven en la calle, huyen de mí. 12 Me han olvidado, como a los muertos; hasta parezco una vasija hecha pedazos. 13 Puedo oír cómo muchos me calumnian: «¡Hay terror por todas partes!», y mientras tanto, todos conspiran contra mí y hacen planes para matarme. ¡Sólo piensan quitarme la vida! 14 Señor, yo confío en ti, y declaro que tú eres mi Dios. 15 Mi vida está en tus manos; ¡líbrame de mis enemigos y perseguidores! 16 ¡Haz brillar tu rostro sobre este siervo tuyo! ¡Sálvame, por tu misericordia!
17 Señor, no permitas que sea yo avergonzado, porque a ti te he invocado. ¡Que sean avergonzados los impíos! ¡Qué enmudezcan en el sepulcro! 18 ¡Que sean silenciados los labios mentirosos, esos que hablan mal del hombre honrado y lo tratan con soberbia y desprecio! 19 ¡Cuán grande es tu bondad, la cual reservas para los que en ti confían! ¡Delante de todos la manifiestas a los que en ti buscan refugio!
20 En lo más recóndito de tu presencia los pones a salvo de la maldad humana; les das refugio en tu tabernáculo; ¡los pones a salvo de las malas lenguas! 21 ¡Bendito seas, Señor! ¡Grande ha sido tu misericordia por mí! ¡Me pusiste en una ciudad fortificada! 22 En mi angustia llegué a pensar que me habías apartado de tu vista, pero tú escuchaste mi voz suplicante en el momento en que a ti clamé.
23 Ustedes, fieles del Señor, ¡ámenlo! El Señor cuida de quienes le son fieles, pero a los que actúan guiados por la soberbia les da el castigo que merecen. 24 Ustedes, los que esperan en el Señor, ¡esfuércense, y cobren ánimo!


Este Salmo es una petición personal expresando la confianza del salmista en el Señor en cuya salvación él espera. El clamor del salmista es desesperado. Hombres idólatras (vers. 6) le han llevado a las puertas de la muerte (vers. 9, 10).

La conspiración es tan poderosa que algunos de sus amigos le abandonan (vers. 11). Es como un vaso roto (vers. 12) y en su aflicción le ha invadido la desesperación pensando que Dios se ha olvidado de él (vers. 22). Sin embargo, se vuelve a Dios ofreciendo una de las oraciones más poderosas y personales que encontramos en el salterio.

El Salmo tiene tres estrofas: 1) Comienza con una expresión inicial de confianza (vers. 1-8); 2) continúa con un lamento (vers. 9-18); 3) concluye con un himno de alabanza a Dios quien ha escuchado el clamor de ayuda (vers. 19-24). La nota de confianza personal es aparente en cada estrofa. La primera estrofa consiste de confianza (vers. 1-4) y gozo (vers. 5-8). En el centro de la estrofa el autor confiesa su seguridad al orar en tu mano encomiendo mi espíritu (vers. 5).

La segunda estrofa consiste de una descripción de la situación (vers. 9-13), un verso central expresando confianza en el Señor (vers. 14) y una petición de ayuda (vers. 15-18).

La tercera estrofa consiste de ciertos elementos himnológicos (vers. 19-21), una conclusión al lamento personal del Salmo (vers. 22) y un apéndice llamando a los fieles a resistir con valentía las pruebas (vers. 23, 24).

El Salmo tipifica proféticamente la pasión de Cristo: rodeado de una poderosa y malvada conspiración (Sal 22:7-8, 12-18), sus amigos esparcidos (cp. Mr. 14:27) y al borde de la muerte, El exclamó En tus manos encomiendo mi espíritu (vers. 5, Lc 23:46).


Qué mejor enseñanza para nosotros; Encomendar nuestra vida al Señor en cada momento de nuestra vida.


Bendiciones
Pbro. Gilberto Flores Elizondo
Pastor de la Iglesia: Camino Verdad y Vida
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viernes, 14 de septiembre de 2012

Acción de gracias por haber sido librado de la muerte


Devocional # 36      14 de septiembre 2012

Salmos 30
Acción de gracias por haber sido librado de la muerte
1 Te alabo, Señor, porque me has salvado; porque no dejaste que mis enemigos  se burlaran de mí. 2 Mi Señor y Dios, te pedí ayuda, y tú me sanaste; 3 tú, Señor, me devolviste la vida; ¡me libraste de caer en el sepulcro! 4 Ustedes, pueblo fiel del Señor, ¡canten salmos y alaben su santo nombre! 5 Su enojo dura sólo un momento, pero su bondad dura toda la vida. Tal vez lloremos durante la noche, pero en la mañana saltaremos de alegría. 6 En mi prosperidad llegué a pensar que nunca conocería la derrota. 7 Y es que tú, Señor, con tu bondad, me mantenías firme como un baluarte. Pero me diste la espalda, y quedé aterrado. 8 A ti, Señor, seguiré clamando, y jamás dejaré de suplicarte. 9 ¿Qué ganas con que yo muera, con que baje yo al sepulcro? ¿Acaso el polvo podrá alabarte? ¿Acaso el polvo proclamará tu verdad? 10 ¡Escúchame, Señor, y tenme compasión! ¡Nunca dejes, Señor, de ayudarme! 11 Tú cambias mis lágrimas en danza; me quitas la tristeza y me rodeas de alegría, 12 para que cante salmos a tu gloria. Señor, mi Dios: ¡no puedo quedarme callado! siempre te daré gracias!

El Salmo 30 Es un himno público de gratitud, alabando a Dios por ser librado de la muerte. El rey David fue librado de una situación que amenazaba su vida como resultado de una actitud de no depender de Dios (vers. 6). Conforme al título en hebreo, el Salmo se cantó en la dedicación del templo.  

El Salmo hace referencia a la gran plaga que afligió a la nación por razón del pecado de David al hacer el censo del pueblo (1 Cr 21:1-22:1). En esa ocasión el corazón del rey se enorgulleció y en su prosperidad él confió en el poderío de su ejército (1 Cr 21:1-7). Dios entonces envió una horrible plaga (1 Cr 21:8-17). Las siguientes alusiones parecen apropiadas a este respecto: su prosperidad material la ve como el pecado de soberbia y lo lleva a no depender de Dios (vers. 6), y la consecuencia es ser afligido por el Señor (vers. 7), se siente llegar hasta la muerte y suplica a Dios en oración por salvación (vers. 2, 8-10).

8–12 Peligro mortal: Oración contestada y alabanza como respuesta. Invocaré … suplicaré son los verbos de presente de indicativo, “seguí invocando … seguí suplicando”; misericordia: “gracia” (también 10). Dado que David sentía que moría fuera del favor de Dios (9, cf. 5, 7) no tenía esperanza de eternidad (cf. 73:24). Pero la única manera de ser salvado en esas condiciones es correr hacia Dios y orar pidiendo gracia que se expresará en alabanza y transformación (11), gozo interior y un verdadero sentido de una relación permanente con Dios (Dios mío … para siempre) (12).

Este salmo fue escrito por David para ser usado en la dedicación del templo para el cual se preparó (1 Cr 22:2-26:32), planificó (1 Cr 28) y proveyó materiales (1 Cr 29:1-20), pero que su hijo Salomón construyó (1 R 8:63).

David invocó, siguió invocando la Gracia de Dios, la Gracia perfecta de Dios es Cristo, al cual debemos correr en busca de socorro.



Bendiciones
Pbro. Gilberto Flores Elizondo
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martes, 4 de septiembre de 2012

Gloria al Señor por su poder


Devocional # 35      4 de septiembre 2012


Salmos 29
Gloria al Señor por su poder
1 ¡Rindan al Señor, seres celestiales; rindan al Señor la gloria y el poder! 2 ¡Ríndanle la gloria digna de su nombre! ¡Adoren al Señor en su santuario hermoso! 3 La voz del Señor resuena sobre las aguas. El Dios de la gloria hace oír su voz. El Señor está sobre las muchas aguas. 4 La voz del Señor es potente. La voz del Señor es majestuosa. 5 La voz del Señor desgaja los cedros; ¡el Señor desgaja los cedros del Líbano! 6 ¡Su voz hace que los montes Líbano y Sirión salten como becerros, como búfalos pequeños! 7 La voz del Señor lanza llamas de fuego. 8 La voz del Señor hace temblar al desierto; el Señor hace temblar al desierto de Cades. 9 La voz del Señor desgaja las encinas y deja los árboles sin hojas, mientras en su templo todos proclaman su gloria. 10 El Señor es el rey eterno; ¡él ocupa su trono sobre las aguas! 11 El Señor infunde poder a su pueblo y lo bendice con la paz.

1. Llamado a la adoración, vv. 1, 2

Rindan al Señor... ...Ríndanle la gloria digna de su nombre. No damos a otro la gloria. En aquel entonces la tentación era dar crédito a Baal y participar en los ritos paganos de los vecinos cananeos; hoy día la tentación es dar honor a la tecnología y a los logros del hombre, dar la gloria a nosotros mismos en lugar de a Dios. Hemos de darle toda la gloria digna de su nombre.


Podemos ver un doble contexto del himno, en todo lo que ve el salmista David del porqué dar la gloria a Dios. Algunos lo llaman “el salmo de siete truenos” porque “voz de Jehová” aparece siete veces y se refiere al trueno en una tormenta. El salmista fue motivado por una gran tormenta que llegó del Mediterráneo (v. 3), pasó a las montañas del Líbano (v. 6) y luego a lugares más desérticos al este o al sur (v. 8).

Pero en esta época posmoderna tendemos a dar culto y gloria al hombre “exitoso” en los diferentes campos, tecnología, intelecto, incluso en lo espiritual y decimos como los corintios yo soy de Pablo o yo soy de... (Algún personaje moderno) 1 Corintios 1: 12.

Este poder que nos muestra el salmista es el porqué de rendirle la gloria y ese mismo poder es el que nos dice el Apóstol Pablo que Dios usó primero para decir que se haga la luz y ese mismo poder lo usó para que brillara Cristo en nuestras vidas.

2 Corintios 4: 6 Porque Dios, que mandó que de las tinieblas surgiera la luz,  es quien brilló en nuestros corazones para que se revelara el conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo.

Romanos 11: 33 ¡Qué profundas son las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán incomprensibles son sus juicios, e inescrutables sus caminos! 34 Porque ¿quién ha entendido la mente del Señor? ¿O quién ha sido su consejero? 35 ¿O quién le dio a él primero, para que él tenga que devolverlo? 36 Ciertamente, todas las cosas son de él, y por él, y para él. ¡A él sea la gloria por siempre! Amén.



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miércoles, 29 de agosto de 2012

Plegaria y alabanza


Devocional # 34      29 de agosto 2012
Salmos 28
Plegaria y alabanza
1 Señor, tú eres mi roca. A ti clamo. ¡No te apartes de mí! De lo contrario, seré como los que bajan al sepulcro. 2 Escucha mi clamor, que pide tu ayuda, cuando levanto mis manos hacia tu santo templo. 3 No me lleves junto con los malvados, ni con los que hacen el mal; con los que hablan de paz con sus amigos pero por dentro están llenos de maldad. 4 Págales conforme a sus malas acciones; por tanta maldad que cometen, dales su merecido. 5 Hazlos caer, Señor, y no vuelvas a levantarlos, pues no han entendido tus acciones ni han prestado atención a tus obras. 6 Bendito seas, Señor, pues escuchas la voz de mis ruegos. 7 Tú, Señor, eres mi escudo y mi fuerza; en ti confía mi corazón, pues recibo tu ayuda. Por eso mi corazón se alegra y te alaba con sus cánticos. 8 Tú, Señor, infundes fuerzas a tu pueblo; tu ungido halla en ti un refugio salvador. 9 ¡Salva a tu pueblo, bendice a tu herencia! ¡Guíalos y cuida de ellos ahora y siempre!


Los Salmos (26-28) muestran varios paralelos. Pueden haber surgido de la misma experiencia; algunos piensan que su origen fue la rebelión de Absalón, otros creen que fue una enfermedad.

vv. 1, 2 A ti, el salmista clama a un Dios personal que se interesa personalmente en su vida. Es una tremenda verdad bíblica que el Dios que creó todo el universo escucha personalmente la oración de cada uno de sus hijos que clama a él. Roca mía significa una base firme de confianza, aunque la palabra Roca en el Nuevo Testamento es el mismo Jesús Mateo 16:18...sobre esta Roca edificaré Mi Iglesia... y el apóstol Pablo en 1 Corintios 10:4 nos dice que...la Roca es Cristo... siendo así un salmo mesiánico. Es claro que el salmista ya ha tenido una relación establecida con Dios. También teme que si Dios no contesta pronto, él caerá en los errores de los malos. Es la respuesta de Dios a sus clamores la que mantiene a los creyentes en el camino.

vv. 3-5 Es muy fácil fingir una amistad. La gente malvada a veces nos monta un teatro de bondad y amistad para lograr lo que quiere. David, como rey, pudo haber conocido mucha gente que le fingió amistad para lograr sus propias metas. David sabía que Dios los castigaría llegado el momento, pero oró que su castigo llegara rápidamente. Los creyentes en Cristo debemos ser sinceros y francos en todas nuestras relaciones.

vv. 6, 7 El salmista siempre está seguro de que Dios le escucha. Aquí no es claro si lo escribe cuando ya experimentó su liberación, o si está tan seguro, por la fe, que le agradece a Dios anticipadamente. Lo cierto es que lo primero que hace es alabar a Dios por la respuesta. Explica el desarrollo de su experiencia: clamor, ayuda, gozo, alabanza.

vv. 8, 9 El Salmo termina con el deseo de compartir esta experiencia con todo el pueblo de Dios. Este es el creyente, que en su propia vida experimenta la verdad bíblica: Todo aquel que cree en él no será avergonzado, y quiere que todos los demás experimenten lo mismo. La última petición contiene cuatro verbos imperativos: salva, bendice, pastoréalos y enaltécelos (o “lleva”). El último verbo significa “alzar” y “llevar”; como trae un hombre a su hijo, y levantado… sobre alas de águilas. Ciertamente es Dios que sustenta a su pueblo y también lo enaltece.



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martes, 21 de agosto de 2012

El Señor es mi luz y mi salvación


Devocional # 33      21 de agosto 2012
Salmos 27
El Señor es mi luz y mi salvación
1 El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién podría yo temer? El Señor es la fortaleza de mi vida; ¿quién podría infundirme miedo? 2 Mis malvados enemigos me ponen en aprietos; se juntan y hacen planes de acabar conmigo, pero son ellos los que tropiezan y caen. 3 Aunque un ejército acampe contra mí, mi corazón no se amedrentará; aunque me ataquen y me declaren la guerra, en esto fincaré mi confianza:
4 Le he pedido al Señor, y sólo esto busco: habitar en su casa todos los días de mi vida, para contemplar su hermosura y solazarme en su templo. 5 Cuando vengan los días malos, él me esconderá en su santuario; me ocultará en lo más recóndito de su templo, me pondrá en lo alto de una roca. 6 Ante los enemigos que me rodean me hará levantar la cabeza, y llevaré a su templo mis ofrendas de alegría
y allí cantaré salmos al Señor.
7 Señor, escúchame cuando a ti me dirija; ¡ten compasión de mí, y respóndeme! 8 A mi corazón le pides buscar tu rostro, y yo, Señor, tu rostro busco. 9 Tú eres mi Dios y salvador;
¡No escondas de mí tu rostro! No apartes con enojo a este siervo tuyo, pues siempre has sido mi ayuda. ¡No me dejes ni me desampares!
10 Podrían mi padre y mi madre abandonarme, pero tú, Señor, me recogerás. 11 Por causa de mis adversarios, enséñame, Señor, tu camino y llévame por el camino recto. 12 Testigos falsos y violentos se levantan contra mí; ¡no permitas que hagan conmigo lo que quieran!
13 ¡Yo estoy seguro, Señor, que he de ver tu bondad en esta tierra de los vivientes! 14 ¡Espera en el Señor! ¡Infunde a tu corazón ánimo y aliento! ¡Sí, espera en el Señor! (RVC).


Esta composición salmódica tiene dos partes bien definidas: a) confianza y alegría del justo por haber triunfado de los enemigos (1-6); b) súplica al Señor para que tenga piedad de él por sentirse abandonado y calumniado (7-14).

1 “El Señor es mi luz y mi salvación”;  El Dios del salmista ilumina su vida en los momentos de ansiedad y de peligro y le salva de las situaciones comprometidas 1. Contra los ataques de los enemigos, El Señor es el baluarte que defiende su vida. Por tanto, no tiene que temer a nadie. Ante la omnipotencia del Señor se quiebran todos los poderes terrenos. Sus asaltantes son como fieras que se lanzan sobre él para devorar sus carnes, pero en el momento del ataque caen vacilantes, sin poder consumar sus siniestros designios. Ni un ejército entero que acampara contra él podría prevalecer. Al menos el corazón del salmista permanecerá tranquilo, esperando la intervención divina salvadora.

4 “Le he pedido al Señor, y sólo esto busco: habitar en su casa todos los días de mi vida”, El Señor es el centro de toda la vida y de las aspiraciones del salmista; con El no teme a un escuadrón de enemigos que se le opongan; pero, además, su seguridad encuentra su complemento en la vida en el santuario, contemplar el encanto de El Señor, es decir, habitar en su templo; viendo pasajes como Apocalipsis 21:3 y 22 vemos es ese templo es el mismo Cristo; 3 “Entonces oí que desde el trono salía una potente voz, la cual decía: «Aquí está el tabernáculo de Dios con los hombres. Él vivirá con ellos, y ellos serán su pueblo, 22 No vi en ella ningún templo, porque su templo son el Señor y Dios Todopoderoso, y el Cordero”. Que mejor protección que estar en ese templo eterno (Cristo), estar permanentemente en él por su Gracia y Amor.

7-14 “Señor, escúchame cuando a ti me dirija; ¡ten compasión de mí, y respóndeme”!... La oración pidiendo estar con el Señor (4) se ha desarrollado ahora hasta ser una oración pidiendo esas bendiciones que sólo el Señor puede dar. La oración descansa sobre una invitación divina; 8 “A mi corazón le pides buscar tu rostro, y yo, Señor, busco tu rostro”. La oración está impregnada de confianza: 9 “Tú eres mi Dios y salvador”;... 10 “Podrían mi padre y mi madre abandonarme, pero tú, Señor, me recogerás”.

14 ¡”Espera en el Señor!... Si espera en el Señor”  El salmista concluye con una nueva declaración de confianza. Esta confianza en que Dios oye y actuará también da aliento al creyente. El Salmo es un ejemplo, en el AT de lo que dice: Romanos 8: 31 ¿Qué más podemos decir? Que si Dios está a nuestro favor, nadie podrá estar en contra de nosotros.

Les dejo esta ilustración verídica:
La tela de araña Roberto Bruce, uno de los grandes líderes de la  Reforma escocesa, se vio frecuentemente perseguido a causa de su fe.  Un día, cuando estaba huyendo de sus perseguidores y parecía que iba a ser atrapado, se refugió en una cueva. Bruce elevó su oración a Dios, pidiendo que su protectora mano le guardara. Desde la oscuridad de la cueva, pudo ver cómo una gruesa araña tejía su tela, casi a la misma entrada de la cueva. Cuando llegaron sus enemigos y vieron la tela de araña intacta, pensaron que nadie había penetrado en aquel lugar, y así fue preservada la vida del servidor de Dios. Más tarde cuando Roberto Bruce daba testimonio de este hecho, solía decir: “Con Dios una tela de araña es como un muro; pero sin Dios un muro es como una tela de araña.”


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miércoles, 15 de agosto de 2012

Declaración de integridad y seguridad en Cristo


Devocional # 32      15 de agosto 2012
Salmos 26 (RVC)
Declaración de integridad
1 Señor, yo me conduzco con integridad, y en ti confío sin vacilar; ¡hazme justicia! 2 ¡Ponme a prueba, Señor! ¡Examíname! ¡Escudriña mis anhelos y mis pensamientos! 3 Siempre tengo presente tu misericordia, y jamás me aparto de tu verdad. 4 No convivo con gente falsa, ni me junto con gente hipócrita. 5 Aborrezco las reuniones de los malvados, y no tengo parte con ellos. 6 Señor, mis manos están limpias de pecado, así que puedo acercarme a tu altar. 7 y prorrumpir en cantos de alabanza para contar todas tus maravillas. 8 Señor, yo amo la casa en que resides, la mansión donde se posa tu gloria. 9 ¡No me arrebates la vida junto con los pecadores y asesinos! 10 ¡Tienen la maldad en la punta de los dedos! ¡Su diestra está llena de sobornos! 11 Yo, en cambio, me conduzco con integridad; ¡sálvame y ten compasión de mí! 12 Plantado estoy en terreno firme, y te bendigo, Señor, en las reuniones de tu pueblo.


Titulo: «Salmo de David.» El dulce cantor de Israel está delante de nosotros en este Salmo como alguien que sufre reproche; en esto era el tipo del gran Hijo de David, y un ejemplo alentador para que llevemos la carga de la calumnia al trono de la gracia. Es una suposición ingeniosa la de que esta apelación al cielo fue escrita por David en el tiempo del asesinato de Is-boset  por  Baaná  y  Recab,  para  protestar  su  inocencia  de  toda  participación  en  aquel asesinato a traición. El tenor del Salmo ciertamente está de acuerdo con la supuesta ocasión, pero no es posible ir más allá de la conjetura con tan pocos datos.

Vers. 1. Júzgame, oh Jehová. Una apelación así no debe hacerse de modo precipitado en ninguna ocasión; y en toda nuestra vida no debería hacerse, a menos que «estemos  justificados  en  Cristo  Jesús». C. H. Spurgeon

Porque yo en mi integridad he andado. David tenía la integridad como principio, y andaba en ella  como  práctica.  No  había  usado  medios  solapados  o  torcidos  para  ganar  la  corona  y conservarla; sabía perfectamente que era guiado por los principios más nobles del honor en todas sus acciones referentes a Saúl y su familia.

He confiado asimismo en Jehová sin titubear. ¿Por qué debo robar, cuando Dios ha prometido suplir mi necesidad? ¿Por qué debo vengarme, cuando sé que el Señor ha adoptado mi causa? La confianza en Dios es la seguridad más efectiva contra el pecado.

Vers. 5. Aborrecí la reunión de los malignos. Qué reflexión tan triste es la de que haya una congregación de malhechores, así como una congregación de justos; una iglesia de satanás, y una iglesia de Dios; una simiente de la serpiente, así como una simiente de la mujer; una antigua Babilonia, así como una nueva Jerusalén; una gran ramera sentada sobre las muchas aguas, para ser juzgada en ira, así como una esposa casta del Cordero que será coronada a su venida. C. H. Spurgeon

Después de la súplica de salvación, el salmista declara abiertamente que se siente seguro, pues sus pies están en tierra firme, Seguro de la justicia divina, da por hecho su salvación del peligro en que se halla, y promete, como en otros casos similares de los salmos, dar gracias a Yahvé en la asamblea pública del pueblo cuando se halle reunido con motivo de alguna festividad litúrgica.

La enseñanza que el Señor nos deja es que debemos confiar en su Palabra dicha como promesa y podemos decir como el Apóstol Pablo en Romanos 8: 31 ¿Qué más podemos decir? Que si Dios está a nuestro favor, nadie podrá estar en contra de nosotros. (RVC)


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martes, 7 de agosto de 2012

SÚPLICA INDIVIDUAL: ORACIÓN DE CONFIANZA.


Devocional # 31      7 de agosto 2012
Salmo 25
SÚPLICA INDIVIDUAL: ORACIÓN DE CONFIANZA.


Este Salmo de confianza combina el lenguaje del pacto y el de la sabiduría. Sigue la forma de las súplicas individuales pero el individuo reconoce su lugar dentro pacto de Dios.

1. Declaración de confianza, vv. 1-3

Levantaré mi alma señala una oración desde su corazón. En vez de tomar su propia venganza o depender de su propia fuerza, el salmista siempre busca la respuesta en Dios.

El salmista declara su confianza en Dios; pide que Dios no deje que sea avergonzado. En cuyo caso, entonces (v. 3), otros también acudirán a Dios. Y si Dios defiende a los que confían en él, los enemigos serán avergonzados.

2. Apelación al amor de Dios, vv. 4-7

A primera vista uno pregunta: ¿por qué este énfasis en la dirección de Dios? Todo el Salmo da la respuesta: Siempre necesitamos de Él.

El v. 5 indica tres aspectos indispensables de este camino:

a) caminar en la verdad de Dios;
b) caminar con su presencia;
Y c) una confianza constante en él.

El salmista no apela ni a sus propias obras ni a su propia justicia; más bien apela a la compasión y la misericordia de Dios (v. 6). Se siente indigno delante de Dios; se humilla con actitud sumisa y reverente. Para ser dirigido por Dios hace falta una mente humilde y abierta a él.

(v. 12) Bueno y recto es Jehová; por tanto, Él enseñará a los pecadores el camino. No podemos dejar a un lado el aspecto Cristológico del Salmo; pues lo maravilloso es que, por medio de la expiación, la justicia de Dios ruega tan insistentemente como su gracia para la salvación de los pecadores, para salvar a aquellos por los que Cristo murió.

Reposará (v. 13) viene de un verbo que significa “alojarse, vivir dentro, su vida es dentro de”. Da la idea de alojarse, vivir dentro de lo bueno que Dios provee. El secreto (v. 14, de sod) de “su comunicación confidencial” o “consejo secreto”, es para aquellos que “viven o se alojan” dentro de Él o le temen,  Dios da dirección específica a su “habitante” y el creyente va conociendo más su pacto.

Ojos… siempre puestos… (v. 15) destaca que uno debe estar atento si quiere conocer la voluntad de Dios. Habla de estar en una actitud constante de oración. El camino de los justos es demasiado difícil de andar sin la dirección y la presencia de Dios.


Levantaré mi alma... y mis ojos siempre puesto en ti, estas dos expresiones nos llevan a una oración constante y una dependencia total a cada momento y nos enseñan el secreto del salmista para tener la fe de que va a ser salvado, liberado, prosperado, no ser avergonzado, el conocimiento del Camino de Dios, “vivir en las misericordias del Señor”, conocerá Su pacto (Su Palabra).

En esto tiempos muy similares a los que estaba experimentando el salmista, el remedio sigue siendo el mismo;  (v. 4) SEÑOR, muéstrame tus caminos, y enséñame tus sendas. (v. 5)  Guíame en tu verdad y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación; en ti espero todo el día.

Que el Señor nos guíe para esperar en “Él todo el día”

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