martes, 15 de mayo de 2012

Seguridad eterna en Dios: una posesión


Devocional # 21      15 de mayo 201

Seguridad eterna en Dios: una posesión

Salmo 16:1 Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado. 2  Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor; No hay para mí bien fuera de ti.
3  Para los santos que están en la tierra,  Y para los íntegros, es toda mi complacencia. 4  Se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro dios.  No ofreceré yo sus libaciones de sangre,  Ni en mis labios tomaré sus nombres. 5  Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa;  Tú sustentas mi suerte. 6  Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos,  Y es hermosa la heredad que me ha tocado. 7  Bendeciré a Jehová que me aconseja;  Aun en las noches me enseña mi conciencia. 8  A Jehová he puesto siempre delante de mí;  Porque está a mi diestra, no seré conmovido. 9  Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma;  Mi carne también reposará confiadamente; 10  Porque no dejarás mi alma en el Seol,    Ni permitirás que tu santo vea corrupción.  11  Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo;  Delicias a tu diestra para siempre.


A este salmo se le llama meditación Mictam, u oración silenciosa.
Según el NT este Salmo viene de David (Hechos_2:25 http://bibliaparalela.com/acts/2.htm ; y 13:35-36 http://se.bibliaparalela.com/acts/13.htm). Es claro que fue compuesto en tiempo de crisis, pero la crisis está eclipsada por la confianza en Dios.

Verso 1; Guárdame… me he refugiado. El clamor y la confianza van juntas. Cuando más vemos nuestra necesidad, más dependemos de Dios

Verso 5 y el 11 nos muestra ¡Qué grande es Dios que sostiene nuestro destino! la senda de la vida no habla sólo de la meta sino es la manera de vivir, es verdaderamente la vida; pero también el sentido de comunión íntima con Dios se extiende a la seguridad de gozar de esta intimidad para siempre (Kidner).

El verso 8 Al decir que él "no será conmovido", David expresa el sentido de seguridad único que experimentan los creyentes. Dios no exime a los suyos de las circunstancias diarias de la vida. Los creyentes y los no creyentes experimentan de igual forma el dolor, los problemas y a veces los fracasos. La persona que no cree tiene desesperanza acerca de la vida y confusión sobre su verdadero propósito en la tierra. Los que buscan a Dios, sin embargo, pueden marchar hacia adelante confiando en que Él enderezará nuestras veredas (Proverbios 3;5-7, http://se.bibliaparalela.com/proverbs/3.htm) y sabemos que Dios nos protegerá y no nos dejará apartarnos de su camino.

9 El corazón de David estaba contento: había descubierto el secreto del gozo. El verdadero gozo va más allá de la felicidad. Podemos sentirlo a pesar de los problemas más profundos. La felicidad es temporal debido a que está basada en las circunstancias externas, pero el gozo perdura porque está basado en la presencia de Dios dentro de nosotros mismos. Al contemplar su presencia cada día, hallará contentamiento. A medida que entendamos el futuro que El tiene preparado para nosotros, estaremos gozosos. No basemos nuestra vida en las circunstancias, sino en Dios.

Verso 10 y 11, este es un Salmo mesiánico; proféticamente declara que su santo (Jesús) será resucitado de entre los muertos, físicamente sin corrupción. Este fue el extraordinario anuncio de Pedro el día de Pentecostés.

David había encontrado la clave de su GOZO, Su Santo (Cristo), que era el objeto de esperanza y de su gozo que perdura no por las circunstancias; sino por la presencia misma de Cristo en su vida.

Te dejo este mensaje, si tu también las circunstancias te han llevado a la desesperación, a la angustia, hay un camino más excelente, Cristo quien dijo; “Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida, nadie viene la Padre sino por (a través) de Mí” Juan 14:6



Bendiciones
Pbro. Gilberto Flores Elizondo
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lunes, 7 de mayo de 2012

El Huésped del Señor ¿quién habitará en tu Monte Santo?


Devocional # 20      07 de mayo 201

                        El HUÉSPED Del señor:

Salmo 15:1  Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo?  ¿Quién morará en tu monte santo? 2  El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón. 3  El que no calumnia con su lengua,  Ni hace mal a su prójimo,  Ni admite reproche alguno contra su vecino. 4  Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado,  Pero honra a los que temen a Jehová.  El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; 5  Quien su dinero no dio a usura,  Ni contra el inocente admitió cohecho.  El que hace estas cosas, no resbalará jamás.

El punto central del Salmo es “residencia” ([1], habitará… residirá): ¿Cómo puede uno residir en su tabernáculo, disfrutando de su hospitalidad como huésped en su casa? Aquí está la santidad sin la cual nadie ve a Dios (Hebreos. 12:14), que abarca conducta, conversación y relaciones (2, 3), valores, integridad y contentamiento material (4, 5).

“Tabernáculo” y “monte santo” son palabras intercambiables que describen el principal centro de la adoración israelita: la morada de Dios.
¡El que hace estas cosas, no resbalará jamás! Dios es santo y pide santidad de sus oradores.

A veces se ha enfatizado tanto la santidad como medio propio para llegar a Dios que las personas no se atreven a acercarse a Dios.

Hemos de reconocer que nadie puede cumplir este mandato de Dios; pero los salmistas también reconocieron la gracia de Dios y, seguros de su misericordia y su perdón, pudieron acercarse a Dios con humildad, pero a la vez con plena confianza.

La Palabra de Dios nos dice que la Gracia plena y personificada de Dios es Cristo mismo

Juan 15:1  Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. 2  Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. 3  Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. 4  Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. 5  Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto;
“porque separados de mí nada podéis hacer”.

Volvamos a la primera pregunta ¿quién habitará en tu tabernáculo?  ¿Quién morará en tu monte santo?, Solo a través de Cristo podremos habitar en el tabernáculo o Monte Santo

Juan 14:6  Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.


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Pbro. Gilberto Flores Elizondo
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martes, 1 de mayo de 2012

Necedad, corrupción del hombre y su Esperanza


Devocional # 19      01 de mayo 2012

Necedad, corrupción del hombre y su Esperanza


Salmo 14:1   Dice el necio en su corazón: No hay Dios.  Se han corrompido, hacen obras abominables;  No hay quien haga el bien. 2  Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres,  Para ver si había algún entendido,  Que buscara a Dios. 3  Todos se desviaron, a una se han corrompido;  No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. 4  ¿No tienen discernimiento todos los que hacen iniquidad, Que devoran a mi pueblo como si comiesen pan,  Y a Jehová no invocan? 5  Ellos temblaron de espanto;  Porque Dios está con la generación de los justos. 6  Del consejo del pobre se han burlado,  Pero Jehová es su esperanza. 7  ¡Oh, que de Sion saliera la salvación de Israel!  Cuando Jehová hiciere volver a los cautivos de su pueblo,  Se gozará Jacob, y se alegrará Israel.

Necio, se describe como lo opuesto del sensato (v. 2). En este caso el necio es el materialista que cree que puede organizar su vida sin la ayuda de Dios. Puede ser uno que niega la existencia de Dios, pero en el tiempo de David era más bien el que vivía como si Dios no existiera. Desde el punto de vista bíblico es necio y sin sentido el que no toma en cuenta a Dios.

Dijo...en su corazón, es decir, piensa así; todo su pensamiento es así. Está en contraste con el sabio cuya vida se basa en el temor de Dios.

Corrompidocosas abominables indica las consecuencias de no dar a Dios su lugar. Esta descripción es típica de una persona o una sociedad apartada de Dios.

Todos se desviaron (v. 3); cada una de las cuatro líneas de este versículo enfatiza la totalidad de este desvío. Pablo cita los vv. 1-3 en Romanos 3:10-12 y termina diciendo: Todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios (Romanos 3:23). Nótese que la misma enseñanza se encuentra varias veces en el AT: Todos nosotros nos descarriamos como ovejas; cada cual se apartó por su camino (Isaías 53:6).

La Biblia es clara, nadie puede alcanzar la salvación en base a sus propios méritos. Más bien absolutamente todos se han corrompido; la palabra alaj que es la que se traduce como corrompido;  se usa para leche que se pudre; aquí en el Salmo describe a las personas que NO toman en cuenta a Dios y que viven como que Dios existiera; son las personas “podridas”.

El v. 4 muestra que el no invocar a Dios y el oprimir al pueblo van juntos; es decir, las raíces de la injusticia son: el no invocar a Dios y tomarlo en cuenta en todo.

Por la frase restaure de la cautividad algunos creen que el Salmo fue compuesto en el exilio o que el v. 7 fue agregado durante la cautividad. Es posible, pero también puede hablar de “restaurar la normalidad” de cualquier crisis.

Dios promete victoria y restauración. Muchas veces parece que los impíos tienen la ventaja; pero Dios da vindicación a su pueblo, lo hace regocijarse en él y en su justicia.

La enseñanza que nos deja el Salmo es que al que va por tu camino sin Cristo en su vida la Biblia los llama necios,  mientras al que busca a Dios a través de Cristo es sensato y busca la justicia.

¿Con quién te identificas?


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Pbro. Gilberto Flores Elizondo
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lunes, 23 de abril de 2012

“Más yo en la misericordia de Dios he confiado”


Más yo en la misericordia  de Dios he confiado

Salmo 13:1  ¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre?  ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? 2  ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma,  Con tristezas en mi corazón cada día?  ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí? 3  Mira, respóndeme, oh Jehová Dios mío;  Alumbra mis ojos, para que no duerma de muerte; 4  Para que no diga mi enemigo: Lo vencí.  Mis enemigos se alegrarían, si yo resbalara. 5  Mas yo en tu misericordia he confiado;  Mi corazón se alegrará en tu salvación. 6  Cantaré a Jehová, Porque me ha hecho bien.


Este salmo es una típica súplica individual en que el salmista empieza con un clamor a Dios después pide la intervención de Dios y termina con la expresión de confianza.

¿Hasta cuándo? se repite cuatro veces. Indica la impaciencia humana frente al silencio de Dios. Cuando el creyente sufre y parece que Dios no oye sus oraciones, empieza a dudar, la angustia se apodera de él. Ya no siente la comunión con Dios como antes.

Toda esta mezcla de angustia, sufrimiento y duda causa conflicto en mi alma (v. 2).

Según Calvino, cuando la angustia se apodera de los corazones de los hombres sus víctimas miserables están agitadas violentamente por dentro, y encuentran más tolerable atormentarse a sí mismos sin obtener alivio, que soportar sus aflicciones con mente serena y tranquila.

Lutero decía que la esperanza misma desespera y la desesperación empieza a esperar. A menudo, el mismo creyente, en su angustia, busca respuesta por otros caminos.

A pesar de la debilidad de la carne, el salmista busca ayuda en Dios. ¡Mira; respóndeme...! Jesús dijo: Pedid, y se os dará (Mateo_7:7).

Podemos ver la trayectoria de la fe del salmista:
Pasa por la prueba, la angustia y la duda, pero sigue confiando y ahora está seguro de que Dios le contestará. Su fe tiene una buena base, no en sí misma sino que la base es la misericordia de Dios. Se basa en lo que Dios es, en sus promesas, y en que el mismo salmista ha experimentado este amor de Dios. Ya que brota de nuevo esta confianza, se alegra su corazón; la verdadera alegría es tener la salvación de Dios y su obra en la vida a través de Cristo. La respuesta: Cantaré a Jehová. Nótese, es a Jehová; y la adoración se dirige a él porque es el único que la merece.

Texto clave de este salmo: Pero yo confío en tu misericordia; mi corazón se alegra en tu salvación.


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Pbro. Gilberto Flores Elizondo
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lunes, 16 de abril de 2012

Existe solo dos tipos palabras


         Devocional # 17      16 de abril 2012


Salmo 12:1  Salva, oh Jehová, porque se acabaron los piadosos;  Porque han desaparecido los fieles de entre los hijos de los hombres. 2  Habla mentira cada uno con su prójimo;  Hablan con labios lisonjeros, y con doblez de corazón. 3  Jehová destruirá todos los labios lisonjeros, Y la lengua que habla jactanciosamente; 4  A los que han dicho: Por nuestra lengua prevaleceremos;  Nuestros labios son nuestros; ¿quién es señor de nosotros? 5  Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos,  Ahora me levantaré, dice Jehová;  Pondré en salvo al que por ello suspira. 6  Las palabras de Jehová son palabras limpias,  Como plata refinada en horno de tierra,  Purificada siete veces. 7  Tú, Jehová, los guardarás;  De esta generación los preservarás para siempre. 8  Cercando andan los malos,  Cuando la vileza es exaltada entre los hijos de los hombres.


Este Salmo balancea dos “tipos de palabras”: Por todas partes David escuchaba mentiras, adulaciones y engaño (2); pero en contraste, hay una palabra que es total en su pureza, la Palabra de Jehová (pura, 6a), en su valor (plata, 6b) y está libre de cualquier defecto (purificada siete veces,  6c).

Esta es la disyuntiva que siempre enfrenta el creyente: Confundirse y desorientarse por la palabra del hombre, o descansar en la Palabra de Dios. Necesitamos pisar en terreno firme.

La respuesta al colapso de valores en la sociedad (2) es la oración para regresar a la palabra de Dios (1, salva) y juicio divino en el desenfreno de mentiras (3, 4). Es correcto orar por tal acción divina para purgar la sociedad (3), es indudable que el Señor valida tal oración comprometiéndose a actuar (5).

La respuesta al conocer la Palabra del Señor es tener confianza. Porque su palabra es perfectamente pura, la cumplirá, prometiendo su acción en respuesta a la necesidad y en contra del mal (5). Como resultado, por nuestra parte afirmamos nuestra confianza (7) aunque el problema siga siendo tan virulento como siempre (8).

Tenemos dos enseñanzas en este salmo: Salva o Jehová (la oración) y las palabras de Jehová;

1.- Salva, oh Jehová. El salmista sabe a quién recurrir. Cuando la maldad nos rodea, tenemos que orar, clamar a Dios.
2.- Las palabras de Jehová(v. 6) realmente constituyen una promesa. Nótese el énfasis en “las palabras”.

Si fue la lengua de los malvados la que causó tantos problemas; es la Palabra de Dios la que cambia la situación. Si Dios lo dijo el hecho es seguro; el salmista contempla el valor y la pureza de la promesa de Dios.

¡¡Amigos, hermanos; atendamos estas enseñanzas que nos deja el salmista, una época que vivió muy similar a la nuestra!!

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Pbro. Gilberto Flores Elizondo
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miércoles, 11 de abril de 2012

En Jehová he confiado


Devocional # 16      11 de abril 2012

Salmo 11:1  En Jehová he confiado;  ¿Cómo decís a mi alma,  Que escape al monte cual ave? 2  Porque he aquí, los malos tienden el arco,
 Disponen sus saetas sobre la cuerda,  Para asaetear en oculto a los rectos de corazón. 3  Si fueren destruidos los fundamentos,  ¿Qué ha de hacer el justo? 4  Jehová está en su santo templo;  Jehová tiene en el cielo su trono;  Sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres.
5  Jehová prueba al justo;  Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece. 6  Sobre los malos hará llover calamidades;  Fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos. 7  Porque Jehová es justo, y ama la justicia;  El hombre recto mirará su rostro.


Todos tenemos consejeros, aunque en general no les pedimos consejo esta gente le encanta dar ese consejo no pedido; pueden ser amigos bien intencionados o de opositores que desean hacer caer al siervo de Dios.

En los primeros 3 versículos el consejo que le dan a David es una tentación a desconfiar de Dios. Lo mismo sucede a cada momento con nuestros consejeros, y aunque en apariencia nos digan que confiemos en el Señor, nos aconsejan  andar en nuestras fuerzas o a que huyamos o nos escondamos.

Este salmo es apropiado para toda situación en que personas o poderes se oponen al creyente o a la iglesia.

El salmista empieza afirmando su fe en Jehová, después habla de los detractores. Le están aconsejando equivocadamente que huya, pues ya todo está perdido; mejor es abandonar la lucha y salvar su propia vida. Cuántas veces el siervo de Dios en la batalla espiritual está tentado (y aconsejado) de seguir la misma sugerencia equivocada.

El Salmo es rico en su construcción literaria. Nótense algunas figuras y contrastes repetidos:
1) la idea de refugio o asilo, en su templo, en Jehová;
2) Dios aborrece al impío pero ama la justicia;
3) los malos se esconden, en oculto, pero Dios ve y examina y al final los rectos contemplarán su rostro.

En el verso 7 vemos la confianza del salmista,  Porque Jehová es justo, y ama la justicia;  El hombre recto mirará su rostro. El justo disfruta de la comunión con Dios.

Los rectos contemplarán su rostro. (según otras versiones: Su rostro contempla a los rectos). Mamon (dinero), la carne, el diablo, nuestros consejeros incómodos; todos ellos susurran a nuestro oído: «Huye como un pájaro a tu montaña»; pero nosotros viendo el rostro de Jesús actuaremos conforme a Su Palabra: «Resistid al diablo, y de vosotros huirá.» ¡Adelante! ¡Que la vanguardia avance! ¡Al frente todas las potencias y pasiones del alma! ¡Adelante! ¡Adelante!; en nombre de Dios y del Señor Jesucristo, ¡adelante!, porque «Jehová de los ejércitos está con nosotros; el Dios de Jacob es nuestro refugio». Este último párrafo lo saqué de un comentario (Los Tesoros de David)  de Spurgeon.

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Pbro. Gilberto Flores Elizondo
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jueves, 5 de abril de 2012

Porque Yo vivo dice Cristo, ustedes también vivirán


      Devocional # 15      05 de abril 2012


Juan 14:16  Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 19  Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis.

El pronombre otro está en el género masculino y significa literalmente “otro de la misma clase” (allos). La referencia es a otro que cumplirá el rol realizado por Jesús durante los tres años de su ministerio terrenal. Jesús los dejaría en su forma física y visible, pero no sería un abandono total, porque el Espíritu Santo vendría a suplir esa ausencia, y con ventajas. Jesús estaba limitado a un lugar a la vez, pero ese límite no se aplicaría al “otro Consolador”. Jesús normalmente estaba “con” los discípulos, pero el Espíritu Santo moraría “dentro” de ellos, con todos a la vez y en todos los tiempos y en todo el tiempo. Jesús estuvo con los discípulos por un tiempo limitado, aproximadamente tres años, pero el Consolador estaría con ellos para siempre.

El término Consolador significa literalmente “uno llamado al lado de otro para socorrer”.

Lo que hizo Jesús (su muerte y su resurrección), tiene implicaciones eternas para sus seguidores en todos los siglos. En estos días recordamos precisamente ese momento del Gran triunfo de Nuestro Señor Jesucristo.

Nos dejó esta gran promesa; “Porque Yo vivo, vosotros también viviréis”,  que en todo tiempo nos trae consuelo, gozo y paz.

Estas dos grandes bendiciones que nos da el Señor a los que creemos y confiamos en Él.

1. Tener otro Consolador igual a Cristo que está dentro de nosotros para socorrernos.

2. Vivir eternamente con Cristo porque Él vive.


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Pbro. Gilberto Flores Elizondo
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