miércoles, 25 de marzo de 2015

Enviaré delante de ti la avispa

Año 6- Devocional # 05   25-Marzo-2015


“Enviaré delante de ti la avispa, que eche fuera al heveo, al cananeo y al heteo, de delante de ti.” Éxodo 23: 28. 
No necesitamos pensar mucho a qué se refiere cuando habla de las avispas. Era el propio ejército de Dios que envió delante de Su pueblo para que picaran a sus enemigos, y Su pueblo Israel conquista fácil.
Con Sus propios instrumentos, nuestro Dios peleará por Su pueblo y hostigará a Sus enemigos, antes de que entren en la batalla propiamente dicha. Con frecuencia, Él confunde a los adversarios de la verdad con métodos en los que el propio pueblo de Dios no tienen injerencia.
El aire está lleno de misteriosas influencias que acosan a los enemigos de Israel. En el Apocalipsis leemos que “La tierra ayudó a la mujer”. No debemos tener miedo nunca. Las estrellas en sus órbitas luchan contra los enemigos de nuestras almas. Muy a menudo, cuando caminamos rumbo al conflicto, no encontramos ningún ejército con quien pelear. “Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.”
Las avispas (Sus armas) del Señor pueden hacer más que nuestras armas. Nunca podríamos soñar con que la victoria fuera obtenida por nuestros propios medios, pero si hay triunfo con los medios que usa Jehová.
Nosotros debemos obedecer nuestras órdenes de marcha y salir a la conquista de las naciones por Jesús, y descubriremos que el Señor ha ido delante de nosotros, y ha preparado el camino, de tal manera que al final confesaremos con júbilo: “Su diestra nos ha salvado, y Su santo brazo.” Salmo 98:1


Bendiciones
Pbro. Gilberto Flores Elizondo
Pastor de la Iglesia: Camino Verdad y Vida
Iglesia Nacional Presbiteriana
Tel: (81) 8352 6165

                                 o


ESCUCHA LA RADIO



miércoles, 4 de marzo de 2015

"Y Yo les doy vida eterna"

Año 6- Devocional # 04   4-Marzo-2015


“Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.” Juan 10: 28. 
Nosotros creemos en la eterna seguridad de los santos. Primero, porque ellos le pertenecemos a Cristo, y Él nunca perderá las ovejas que ha comprado con Su sangre, y que ha recibido de Su Padre. Segundo, porque Él nos da vida eterna, y si es eterna, pues, entonces es eterna, y no puede haber un final para esa vida, a menos que pueda haber un final para el cielo, y para Dios.
Si la vida espiritual pudiera extinguirse, entonces no sería vida eterna, sino vida temporal. Pero el Señor habla de vida eterna, y eso elimina efectivamente la posibilidad de un final. Observen, además, que el Señor dice expresamente: “No perecerán jamás.” El significado de estas palabras garantiza a nosotros los creyentes, que no pereceremos.
La incredulidad más obstinada no puede quitar ese significado de esta frase. Para completar el asunto, Él declara que Su pueblo está en Su mano, y desafía a todos Sus enemigos a que lo arrebaten de allí. Definitivamente es algo imposible incluso para el demonio del infierno. Estamos seguros, puesto que estamos en la mano de un Salvador Omnipotente. A nosotros nos corresponde desechar el miedo carnal así como la confianza carnal, y descansar tranquilamente en la palma de la mano del Redentor. 


Bendiciones
Pbro. Gilberto Flores Elizondo
Pastor de la Iglesia: Camino Verdad y Vida
Iglesia Nacional Presbiteriana
Tel: (81) 8352 6165

                                 o


ESCUCHA LA RADIO



martes, 24 de febrero de 2015

Jehová el Señor es mi fortaleza

Año 6- Devocional # 03   24-Febrero-2015


“Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como ciervas, y en mis alturas me hace andar.” Habacuc 3: 19. 

Esta confianza del hombre de Dios, es equivalente a una promesa; pues aquello de lo que la fe está persuadida, es el propósito de Dios.
El profeta tuvo que atravesar los lugares hondos de la pobreza y del hambre, fue cuesta abajo sin resbalar, pues el Señor le dio apoyo. Luego fue llamado a los lugares altos de los montes del conflicto, y no estuvo más temeroso de subir que de bajar.
¡El Señor le proporcionó fortaleza! Es más, el propio Jehová era su fuerza. Pensemos en esto: ¡el propio Dios Todopoderoso se convierte en nuestra fortaleza! Notemos que el Señor le dio también una base segura para apoyar sus pies. Las ciervas saltan sobre las rocas y los riscos sin perder su apoyadero.
Nuestro Señor nos dará gracia para seguir los senderos más difíciles del deber sin tropiezo. Él puede adecuar nuestro pie a los riscos, de tal forma que nos sentiremos muy cómodos allí donde, apartados de Dios, pereceríamos.
¡¡Bendito sea nuestro buen Dios nos dio su mayor gracia, Jesucristo, que es nuestra Roca firme, Roca inamovible, donde podemos descansar!!



Bendiciones
Pbro. Gilberto Flores Elizondo
Pastor de la Iglesia: Camino Verdad y Vida
Iglesia Nacional Presbiteriana
Tel: (81) 8352 6165

                                 o


ESCUCHA LA RADIO



miércoles, 4 de febrero de 2015

Nuestro día y nuestra vida debe iniciar buscando Su Reino

Año 6- Devocional # 02   04-Febrero-2015



“Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” Mateo 6: 33. 
La Biblia inicia: “En el principio. . . Dios.” Nuestra vida debe  iniciar de la misma manera. Busquemos con toda nuestra alma, primera y prioritariamente, el reino de Dios como el lugar de nuestra ciudadanía, y Su justicia como la característica de nuestra vida. En cuanto al resto, todo provendrá del propio Señor sin que tengamos que estar ansiosos por ello.
Todo lo que es necesario para esta vida y para la piedad “estas cosas os serán añadidas.” ¡Qué gran promesa es esta! Alimento, vestido, casa, y todo lo demás, Dios asume la tarea de añadirlo mientras nosotros le busquemos a Él. Nuestra preocupación debe ser  por Sus asuntos, y Él se preocupará por los nuestros.  Los bienes terrenales necesarios serán añadidos junto con el reino. Quien sea un heredero de la salvación no morirá de inanición; y quien vista su alma con la justicia de Dios no podrá ser dejado por el Señor con su cuerpo desnudo.
Abandonemos todo afán ansioso y devorador. Concentremos nuestra mente en buscar al Señor. La codicia es pobreza, y la ansiedad es miseria: la confianza en Dios es un patrimonio, y la semejanza a Dios es una herencia celestial.
Señor, yo te estoy buscando, haz que pueda encontrarte.


Bendiciones
Pbro. Gilberto Flores Elizondo
Pastor de la Iglesia: Camino Verdad y Vida
Iglesia Nacional Presbiteriana
Tel: (81) 8352 6165

                                 o


ESCUCHA LA RADIO



martes, 6 de enero de 2015

Llena de bien al alma hambrienta

Año 6- Devocional # 01   06-Enero-2015


“Porque sacia el alma menesterosa, y llena de bien al alma hambrienta.” Salmo 107: 9. 

Menesteroso: (pobre, mendigo, indigente, necesitado, paupérrimo, arruinado, miserable),
Es bueno tener anhelos y buenos deseos de año nuevo, y entre más intensos sean, mejor. Sobre todo los deseos de ver enaltecida la gloria de Dios, el Señor saciará esos anhelos del alma, por grandes y por absorbentes que sean.
Anhelemos grandemente, porque el Señor saciará grandemente. Nunca tendremos el estado mental adecuado mientras estemos contentos con nosotros mismos, o estemos en nuestra zona de confort espiritual al no tener anhelos.
Los deseos de mayor gracia, y los gemidos que no pueden ser expresados, son dolores propios del crecimiento, y deberíamos desearlos más y más. ¡Bendito Espíritu, condúcenos a suspirar y a clamar pidiendo las mejores cosas para enaltecer a nuestro Dios en nuestras vidas, y pidiendo más de lo mejor!
El hambre no es una sensación placentera. Sin embargo, bienaventurados son los que tienen hambre y sed de justicia. Estas personas no solamente verán su hambre aplacada con un poco de alimento, sino que serán saciadas. No serán saciadas con cualquier tipo de alimento burdo, sino que su dieta será digna del buen Señor, pues serán saciadas con bien por el propio Jehová. No nos inquietemos porque anhelemos y tengamos hambre, sino que oigamos la voz del Salmista cuando él mismo anhela y tiene hambre de ver a Dios enaltecido. “Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres.”



Bendiciones
Pbro. Gilberto Flores Elizondo
Pastor de la Iglesia: Camino Verdad y Vida
Iglesia Nacional Presbiteriana
Tel: (81) 8352 6165

                                 o


ESCUCHA LA RADIO



martes, 2 de diciembre de 2014

El Señor dice: vengo a buscar mis ovejas

Año 5- Devocional # 25   02-diciembre-2014


“Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré.” Ezequiel 34: 11
Esta hermosa promesa nos recuerda el verdadero significado de la navidad o “natividad”, que quiere decir nacimiento, y es el nacimiento de este Gran Pastor que viene a buscar Sus ovejas, Sus elegidos son como ovejas descarriadas que no conocen al pastor ni al rebaño. A esta promesa hace eco, el médico amado Lucas (19:10) “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” ¡En forma precisa, busca y encuentra el Señor a Sus elegidos! Jesús es grandioso tanto en Su carácter de un pastor rastreador como de un pastor salvador.
Aunque muchos de aquellos que Su Padre le dio, hubieran llegado tan cerca de las puertas del infierno, el Señor Jesús, al buscar y buscar, nos encuentra y se acerca a nosotros en Su gracia. Él nos ha reconocido: tengamos esperanza por aquellos que son puestos en nuestros corazones para que oremos por ellos, pues Él los encontrará también.
El Señor repite este proceso cuando cualquier miembro de Su rebaño se extravía de los pastos de la verdad y de la santidad. Podrían caer en grave error, en triste pecado, y dureza atroz; mas, sin embargo, el Señor, que se ha convertido en una garantía a favor de ellos ante Su Padre, no tolerará que ninguno de ellos llegue tan lejos como para que perezca. Lucas 1:4, nos recuerda y refuerza esta idea de cuando una oveja suya se extravía: ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?
Él, por Su providencia y por Su gracia, nos seguirá a tierras extrañas, a moradas de pobreza, a cuevas de oscuridad, a profundidades de desesperación; Él no perderá a ninguno de los que Su Padre le ha dado. Para Jesús, buscar y salvar a todo el rebaño, es, sin ninguna excepción, un asunto de honor.
¡Qué promesa tengo para descansar en ella: “Yo anduve errante como oveja extraviada, Él vino y viene por mi”!



Bendiciones
Pbro. Gilberto Flores Elizondo
Pastor de la Iglesia: Camino Verdad y Vida
Iglesia Nacional Presbiteriana
Tel: (81) 8352 6165

                                 o


ESCUCHA LA RADIO



martes, 11 de noviembre de 2014

Yo soy tu Dios que te esfuerzo

Devocional # 24  año 5- 11-noviembre-2014

“Yo soy tu Dios que te esfuerzo.” Isaías 41: 10. 
Cuando somos llamados a servir o a sufrir, hacemos un inventario de nuestras fuerzas, y descubrimos que son menores de lo que pensábamos, y menores de las que requerimos. Pero nuestro corazón no deberá abatirse en nuestro interior, ya que contamos con esta palabra, en la que podemos apoyarnos, pues nos garantiza todo lo que podamos necesitar. Dios tiene una fuerza omnipotente y Él puede comunicarnos esa fuerza, y nos promete que lo hará. Él será el alimento para nuestras almas, y la salud de nuestros corazones; y así, Él nos dará fortaleza.
No se puede saber cuánto poder pondrá Dios en un hombre. Cuando la fortaleza divina viene, la debilidad humana ya no es un obstáculo. ¿No recordamos épocas de trabajos y pruebas en las que recibimos fortaleza especial que nos sorprendimos de nosotros mismos? En medio del peligro conservamos la calma, ante la pérdida de seres queridos estábamos fortalecidos, ante la calumnia poseíamos dominio propio, y en la enfermedad éramos pacientes.
El hecho es que Dios provee una fortaleza inesperada cuando nos sobrevienen pruebas inusuales. Nos levantamos por encima de nuestra debilidad. Los cobardes hacen papeles de hombres, los insensatos reciben sabiduría, y a los silenciosos les es dado en el preciso instante lo que deben de hablar.
Mi propia debilidad hace que me acobarde, pero la promesa de Dios me vuelve valeroso. Señor, fortaléceme “conforme a Tu dicho.”
Dice nuestro Señor Jesucristo: Juan 15:5 Yo soy la vid y ustedes los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí ustedes nada pueden hacer.

Bendiciones
Pbro. Gilberto Flores Elizondo
Pastor de la Iglesia: Camino Verdad y Vida
Iglesia Nacional Presbiteriana
Tel: (81) 8352 6165

                                 o


ESCUCHA LA RADIO