viernes, 30 de agosto de 2013

el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies.



Devocional # 64    30-Agosto-2013

Romanos 16:20, el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies.
Esta es  una promesa que viene a complementar la Bienaventuranza que meditábamos la semana pasada de Mateo 5:4 Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.  Al ser conformados con nuestro divino modelo y cabeza, no ha de manifestarse únicamente en ser heridos en el calcañar (sufrimiento), sino en la victoria sobre el maligno. La antigua serpiente debe ser aplastada bajo nuestros pies. Los creyentes de Roma se vieron afligidos por luchas internas, pero su Dios, «el Dios de paz», les proporcionó el descanso del alma. El enemigo capital consiguió hacer vacilar los pies de los imprudentes y que los sencillos fueran engañados; pero, al final, quedó vencido, y por aquellos mismos entre quienes había sembrado la confusión. Esta victoria del pueblo de Dios es por la sabiduría y poder de Dios mismo; Dios mismo desbaratará el poder de Satanás.

Romanos 5:
1  Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
2  por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
3  Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia;
4  y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;

Siguiendo con el pensamiento de Pablo: vemos que la comodidad en este mundo caído ocupa el último lugar en nuestra agenda. La cuestión es cómo van unidas nuestras circunstancias a nuestra fe en Jesucristo. Así, Pablo insiste que nos gloriamos no solo en la esperanza de la gloria de Dios, sino que <>.

Existe cierto tipo de madurez que solo puede alcanzarse a través de la disciplina del sufrimiento, Pablo nos enseña toda una filosofía del sufrimiento, y como vimos en el pasaje anterior, que Dios aplastará en breve a satanás baja nuestros pies; en esta “brevedad de tiempo” es cuando el Señor nos enseña  a través de la prueba y el sufrimiento, la paciencia, y la esperanza.

Hebreos 5:
7  Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente.
8  Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia;
9  y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen;

Cristo también fue sujeto a sufrimiento para aprender obediencia y ser perfeccionado, y no es que fuera desobediente e imperfecto antes de padecer, sino que tenía que padecer para poder entender nuestras debilidades.

Hebreos 4:
15  Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.

16  Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

Que … el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies.




Bendiciones
Pbro. Gilberto Flores Elizondo
Pastor de la Iglesia: Camino Verdad y Vida
Iglesia Nacional Presbiteriana
tel: (81) 8352 6165

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