martes, 30 de marzo de 2010

La Soberanía de Dios y nuestra época

Segundo tema del Libro Soberanía de Dios, de A.W. Pink

¿Quién ordena los asuntos en la tierra hoy día, Dios o el diablo? Se admite generalmente que Dios reina supremo en los cielos; pero se niega casi universalmente, si no directa, indirectamente, que lo haga en este mundo. Los hombres, en sus filosofías y teorías, tratan cada vez más de relegar a Dios a segundo término.

Tomemos el asunto en lo material; se supone que todo está ordenado conforme a “leyes naturales” impersonales y concretas. De esta manera se destierra al Creador de su propia creación.

Satanás tiene la culpa de gran parte del mal que existe en el mundo, según afirman alegremente aquellos que, teniendo mucho que decir de la “responsabilidad del hombre”, niegan frecuentemente su propia responsabilidad, atribuyendo al diablo lo que de hecho procede de sus propios corazones malignos (Mar.7:21-23).

La inquietud, el desconcierto, y la ilegalidad brotan por todas partes, y nadie puede decir cuándo será la siguiente matanza o robo, o levantón.
Hay terror y expectación por las cosas que están pasando a cada momento”. ¿Y qué decir de Dios? ¿Ve y oye? ¿Es impotente o indiferente?. ¿Gobierna Dios o el diablo?

¿No es cierto, pues, que todo parece indicar que el diablo tiene, en efecto, mucho más que ver con los negocios de la tierra que Dios?.

La Biblia dice que andamos por fe y no por vista, 2 Cor. 5:7. Es lamentable que en realidad andemos tan poco “por fe".

Pero, ¿qué significa “andar por fe"? Significa que nuestros pensamientos son formados, nuestras acciones reguladas, y nuestras vidas moldeadas por las Sagradas Escrituras, pues, “la fe es por el oír, y el oír por la Palabra de Cristo” (Rom.10:17). Es en la Palabra de Verdad, y sólo en ella, que podemos aprender cuál es la relación de Dios con este mundo.

Si fe es perseguir mis metas, SI estoy en problemas. Pero la fe bíblica no es una preferencia por lo que queremos que pase, sino el medio por el cual se cumple la voluntad de Dios en la tierra.

El mundo está caído, el pecado ha corrompido todo. Dios está llevando a cabo un plan para restaurar a su pueblo, no fallará porque sigue Él gobernando este mundo, no lo creó y lo abandonó a sus suerte.
“Como son más altos los cielos que la tierra, así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más altos que vuestros pensamientos” (Isa.55:8,9).

A la luz de este texto, solo cabe esperar que gran parte del contenido de la Biblia choque con el sentir de la mente carnal, que es enemistad contra Dios.

¿Vives por fe? o ¿vives por vista?, es tiempo de que volteemos a ver lo que dice la Escritura y creer en ella, la Escritura es la voz de Dios.

Próximo tema: Definición de la Soberanía de Dios

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